Lecturas del Domingo XXXIII del Tiempo Ordinario (A): IV Jornada Mundial de los Pobres

Queridos amigos,
El próximo Domingo, 15 de noviembre de 2020, la Iglesia celebra la IV Jornada Mundial de los Pobres. El Papa Francisco instituyó esta jornada en el 2017 – al finalizar el Jubileo de la Misericordia – para que fuera celebrada cada Domingo XXXIII del tiempo ordinario con el fin de que en todo el mundo las comunidades cristianas se conviertan cada vez más y mejor en signo concreto del amor de Cristo por los últimos y los más necesitados (http://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/poveri/documents/papa-francesco_20170613_messaggio-i-giornatamondiale-poveri-2017.html).
El lema para este Domingo es Tiende tu mano al pobre (Sir 7, 32). Uno de los objetivos de estas jornadas es, por sobretodo, interpelarnos a tomar conciencia de la cultura del descarte, tan generalizada en nuestra sociedad, y de la que tantos hermanos son víctimas. Esta toma de conciencia, nos invita a salir de nosotros mismos, nos llama a movernos hacia la cultura del encuentro con el otro, a transformar los talentos y dones recibidos del Señor en frutos de amor para todos nuestros hermanos.

En el siguiente enlace, encontrarán los mensajes completos del Papa Francisco para las cuatro jornadas:
http://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/poveri.index.html#messages

Y bien, la finalidad de cada una de nuestras acciones no puede ser otra que el amor. Este es el objetivo hacia el que nos dirigimos y nada debe distraernos de él. Este amor es compartir, es dedicación y servicio, pero comienza con el descubrimiento de que nosotros somos los primeros amados y movidos al amor. […]  La mano tendida, entonces, siempre puede enriquecerse con la sonrisa de quien no hace pesar su presencia y la ayuda que ofrece, sino que sólo se alegra de vivir según el estilo de los discípulos de Cristo.

Papa Francisco
IV Jornada Mundial de los Pobres, 2020

Lecturas de la liturgia del Domingo XXXIII (TO-A)

¡Bien hecho, servidor bueno y fiel!

Este domingo marca la última semana del tiempo ordinario y el penúltimo domingo del año litúrgico, mientras nos preparamos para la fiesta de Cristo, Rey del Universo, el próximo domingo.
Las lecturas de hoy, como las de la semana pasada, continúan recordándonos que debemos estar preparados para el fin de los tiempos, un evento que los autores del Nuevo Testamento pensaban que era inminente.
La Primera Lectura de Proverbios sugiere que deberíamos encarnar todas las cualidades de «la esposa perfecta» vistas a través de los ojos del autor. Es trabajadora y diligente, no solo por su familia, sino también por los pobres y los necesitados.
El Salmo también ensalza las virtudes de la vida familiar y bendice a aquellos que temen – o están asombrados – al Señor.
En la segunda lectura, san Pablo nos dice que el día del Señor llegará cuando menos lo esperemos, «como un ladrón en la noche». Debemos permanecer bien despiertos anticipando la venida del Señor. En el Evangelio, la parábola de los talentos nos recuerda que debemos usar los dones y talentos que tenemos para el beneficio de los demás.
A todo el mundo se le ha dado al menos un talento, y es nuestro deber utilizarlo al servicio de la sociedad. Esta semana, podemos dedicar un tiempo a reflexionar sobre la mejor manera de utilizar los talentos que se nos han confiado, de modo que cuando llegue el momento, también podamos ser llamados buenos y fieles servidores.

Jesús nos muestra la generosidad y la premura del Padre de tantos modos: con su palabra, con sus gestos, con su acogida hacia todos, especialmente hacia los pecadores, los pequeños y los pobres; pero también con sus advertencias, que revelan su interés para que nosotros no desperdiciemos inútilmente nuestra vida. Es un signo, de hecho, de que Dios tiene una gran estima de nosotros: esta conciencia nos ayuda a ser personas responsables en cada una de nuestras acciones. 

Papa Francisco,
Ángelus, 19 de noviembre 2017

fuente imagen: https://www.pathwaystogod.org/ordinary-time-after-eastertide-st-matthew

Lectura del libro de los Proverbios 31, 20-13. 19-20. 30-31
Trabaja de buena gana con sus manos

Una buena ama de casa, ¿quién la encontrará?
Es mucho más valiosa que las perlas.
El corazón de su marido confía en ella
y no le faltará compensación.
Ella le hace el bien, y nunca el mal,
todos los días de su vida.
Se procura la lana y el lino,
y trabaja de buena gana con sus manos.
Aplica sus manos a la rueca
y sus dedos manejan el huso.
Abre su mano al desvalido
y tiende sus brazos al indigente.
Engañoso es el encanto y vana la hermosura:
la mujer que teme al Señor merece ser alabada.
Entréguenle el fruto de sus manos
y que sus obras la alaben públicamente.

Palabra del Señor

Salmo Responsorial 127, 1-5
R: ¡Feliz quien ama al Señor!

¡Feliz el que teme al Señor
y sigue sus caminos! 
Comerás del fruto de tu trabajo, 
serás feliz y todo te irá bien. R

Tu esposa será como una vid fecunda 
en el seno de tu hogar; 
tus hijos, como retoños de olivo 
alrededor de tu mesa.  R

¡Así será bendecido 
el hombre que teme al Señor! 
¡Que el Señor te bendiga desde Sión 
todos los días de tu vida: 
que contemples la paz de Jerusalén! R

Lectura de la primera carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Tesalónica 5, 1-6
Que el día del Señor no los sorprenda como a un ladrón

Hermanos:
En cuanto al tiempo y al momento, no es necesario que les escriba.  Ustedes saben perfectamente que el Día del Señor vendrá como un ladrón en plena noche.  Cuando la gente afirme que hay paz y seguridad, la destrucción caerá sobre ellos repentinamente, como los dolores del parto sobre una mujer embarazada, y nadie podrá escapar.  
Pero ustedes, hermanos, no viven en las tinieblas para que ese Día los sorprenda como un ladrón: todos ustedes son hijos de la luz, hijos del día. Nosotros no pertenecemos a la noche ni a las tinieblas.  No nos durmamos, entonces, como hacen los otros: permanezcamos despiertos y seamos sobrios.

Palabra del Señor

Aleluya Jn 15, 4a. 5b
«Permanezcan en mí, como yo permanezco en ustedes.
El que permanece en mí da mucho fruto», dice el Señor

✠ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 25, 14-30
Respondiste fielmente en lo poco, entra a participar del gozo del Señor

Gloria a Ti, Señor

Jesús dijo a sus discípulos esta parábola:
El Reino de los Cielos es también como un hombre que, al salir de viaje, llamó a sus servidores y les confió sus bienes. A uno le dio cinco talentos, a otro dos, y uno solo a un tercero, a cada uno según su capacidad; y después partió.
En seguida,  el que había recibido cinco talentos, fue a negociar con ellos y ganó otros cinco. De la misma manera, el que recibió dos, ganó otros dos, pero el que recibió uno solo, hizo un pozo y enterró el dinero de su señor.  
Después de un largo tiempo, llegó el señor y arregló las cuentas con sus servidores. El que había recibido los cinco talentos se adelantó y le presentó otros cinco. “Señor, le dijo, me has confiado cinco talentos: aquí están los otros cinco que he ganado”. “Está bien, servidor bueno y fiel, le dijo su señor, ya que respondiste fielmente en lo poco, te encargaré de mucho más: entra a participar del gozo de tu señor”. 
Llegó luego el que había recibido dos talentos y le dijo: “Señor, me has confiado dos talentos: aquí están los otros dos que he ganado”. “Está bien, servidor bueno y fiel, ya que respondiste fielmente en lo poco, te encargaré de mucho más: entra a participar del gozo de tu señor”.  
Llegó luego el que había recibido un solo talento. “Señor, le dijo, sé que eres un hombre exigente: cosechas donde no has sembrado y recoges donde no has esparcido. Por eso tuve miedo y fui a enterrar tu talento: ¡aquí tienes lo tuyo!”.  Pero el señor le respondió: “Servidor malo y perezoso, si sabías que cosecho donde no he sembrado y recojo donde no he esparcido, tendrías que haber colocado el dinero en el banco, y así, a mi regreso, lo hubiera recuperado con intereses.  Quítenle el talento para dárselo al que tiene diez, porque a quien tiene, se le dará y tendrá de más, pero al que no tiene, se le quitará aun lo que tiene. Echen afuera, a las tinieblas, a este servidor inútil; allí habrá llanto y rechinar de dientes”.

Palabra del Señor

Gloria a Ti, Señor Jesús

Les compartimos la reflexión de RezandoVoy, un proyecto de los Jesuitas de España, para este Domingo: https://rezandovoy.org/reproductor/oracion/2020-11-15

Escrito por

El lugar de encuentro de los Católicos latinos en Bangkok... de la mano de Cristo y bajo el amparo de María ... celebrando la fe en comunidad desde el 2002 ...

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