Lecturas del Domingo XXIII del Tiempo Ordinario (A)

«¡Escuchen su voz!»

El tema de la escucha recorre las lecturas de hoy: escuchar la Voz Divina; a la voz del profeta Ezequiel; a los miembros de nuestra comunidad; a la Iglesia.

En la primera lectura, Dios compara el papel del profeta con el de un centinela, quien tiene la importante tarea de advertir a la gente del peligro que se aproxima. Ezequiel debe señalar a la comunidad tanto sus pecados como las consecuencias de ellos.

En el Evangelio, Jesús nos advierte de nuestro deber de hacer lo que podamos cuando el comportamiento de un individuo es una amenaza para la comunidad. Nuestra comunidad no vive separada de Dios: el Señor está activo y presente en las decisiones y deseos de su pueblo y nuestra oración y acción deben reflejarlo.

El Salmo retoma el tema de la escucha y pide a la gente que preste atención al mensaje de Dios y sea receptiva a su amor y dones.

Pablo enfatiza a los romanos que la preciosa libertad comprada para nosotros por Cristo también trae consigo una responsabilidad y una deuda: amarnos y cuidarnos unos a otros y vivir las consecuencias de nuestra fe. Estas palabras van al corazón del mensaje del Evangelio. Jesús nos ha mostrado cómo amar a nuestro prójimo con todo lo que dijo e hizo. También nos muestra cómo vivir plenamente como ser humano. (Segunda lectura)

En medio de las distracciones y el bullicio de la vida diaria, oramos para estar alerta a la voz tranquila de la Divinidad y ser generosos al responder a ella. Rogamos por la conciencia de nuestras responsabilidades como comunidad de la Iglesia, especialmente para aquellos que están en mayor riesgo en todo el mundo en este momento.

fuente: https://stbeunosoutreach.wordpress.com/2020/08/28/twenty-third-sunday-in-ordinary-time-year-a-6th-september-2020/

“No se puede corregir a una persona sin amor y sin caridad. No se puede hacer una intervención quirúrgica sin anestesia: no se puede, porque el enfermo morirá de dolor. Y la caridad es una anestesia que ayuda a recibir la cura y aceptar la corrección. Tomarlo aparte, con mansedumbre, con amor y hablarle”

Papa Francisco
Misa en la Casa Santa Marta, 12 de septiembre 2014

Lectura de la profecía de Ezequiel 33, 7-9
Si tú no hablas para advertir al malvado, te pediré cuentas de su sangre

Así habla el Señor:
Hijo de hombre, Yo te he puesto como centinela de la casa de Israel: cuando oigas una palabra de mi boca, tú les advertirás de mi parte. Cuando yo diga al malvado: “Vas a morir”, si tú no hablas para advertir al malvado que abandone su mala conducta, el malvado morirá por su culpa, pero a ti te pediré cuenta de su sangre.  Si tú, en cambio, adviertes al malvado para que se convierta de su mala conducta, y él no se convierte, él morirá por su culpa, pero tú habrás salvado tu vida.

Palabra del Señor

Salmo Responsorial 94, 1-2. 6-9
R: Ojalá hoy escuchen la voz del Señor

¡Vengan, cantemos con júbilo al Señor, 
aclamemos a la Roca que nos salva! 
¡Lleguemos hasta él dándole gracias, 
aclamemos con música al Señor! R

¡Entren, inclinémonos para adorarlo! 
¡Doblemos la rodilla ante el Señor que nos creó! 
Porque él es nuestro Dios, 
y nosotros, el pueblo que él apacienta, 
las ovejas conducidas por su mano.  R

Ojalá hoy escuchen la voz del Señor: 
No endurezcan su corazón como en Meribá, 
como en el día de Masá, en el desierto, 
cuando sus padres me tentaron y provocaron, 
aunque habían visto mis obras. R

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Roma 13, 8-10
El amor es la plenitud de la ley

Hermanos:
Que la única deuda con los demás sea la del amor mutuo: el que ama al prójimo ya cumplió toda la Ley.  Porque los mandamientos: No cometerás adulterio, no matarás, no robarás, no codiciarás, y cualquier otro, se resumen en este: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.  
El amor no hace mal al prójimo. Por lo tanto, el amor es la plenitud de la Ley.

Palabra del Señor

Aleluya 2 Cor 5, 19
Dios estaba en Cristo,
reconciliando al mundo consigo,
confiándonos la palabra de la reconciliación

✠ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 18, 15-20
Si te escucha, habrás ganado a tu hermano

Gloria a Ti, Señor

Jesús dijo a sus discípulos:
Si tu hermano peca, ve y corrígelo en privado. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano.  Si no te escucha, busca una o dos personas más, para que el asunto se decida por la declaración de dos o tres testigos.  Si se niega a hacerles caso, dilo a la comunidad. Y si tampoco quiere escuchar a la comunidad, considéralo como pagano o publicano.  
Les aseguro que todo lo que ustedes aten en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desaten en la tierra, quedará desatado en el cielo. 
También les aseguro que si dos de ustedes se unen en la tierra para pedir algo, mi Padre que está en el cielo se lo concederá. Porque donde hay dos o tres reunidos en mi Nombre, yo estoy presente en medio de ellos».

Palabra del Señor

Gloria a Ti, Señor Jesús

Te compartimos la reflexión para este Domingo de RezandoVoy, un proyecto de los Jesuitas de España: https://rezandovoy.org/reproductor/oracion/2020-09-06

Escrito por

El lugar de encuentro de los Católicos latinos en Bangkok... de la mano de Cristo y bajo el amparo de María ... celebrando la fe en comunidad desde el 2002 ...

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