‘Uno en Cristo,
unidos en la misión‘
Este Domingo XXIX del Tiempo durante el Año, se celebra la 100a. Jornada Mundial de las Misiones o DOMUND, bajo el lema Uno en Cristo, unidos en la misión, que fuera escogido por el Papa León XIV para marcar este hito misionero tan apreciado e importante para toda la Iglesia.
El Santo Padre en su Mensaje para este año nos invita a dejarnos guiar e inspirar por la gracia divina, para reanimar en el corazón nuestra vocación misionera y el anhelo de caminar y trabajar juntos en la tarea de evangelización de la mano de Quien es el centro de la misión, Cristo Jesús. Por otra parte, el Papa nos llama a la unidad como condición para la misión, basándose en la idea de que la división interna de los cristianos debilita su testimonio.
En unidad comunitaria, hoy celebramos la vocación misionera de tantos hombres y mujeres que salen de sí para llevar la Buena Noticia de Jesús a cada rincón de nuestra Casa Común. Muy especialmente, hoy oramos, en acción de gracias al Señor, por la entrega de personas muy caras a la Comunidad: nuestro querido capellán, P. Miguel Garaizabal, SJ, las hermanas Margarita Pérez, Ana Rosa Sívori y Elda Barratino, FMA, las hermanas Salesianas, las misioneras Identes: Cristina González y Esterlicia López, y los Pp. Edgar Nava y Rafael Aguilar, Misioneros Xaverianos de Parma. (La lista completa de todos los amigos que nos han acompañado a través de los años la pueden encontrar en: https://comunidadcatolicabkk.org/la-comunidad/)
Su generosidad y disponibilidad de corazón y su sí a seguir los pasos de Jesús, hace que continuemos experimentando el ser parte de este tejido comunitario con Cristo, nuestro centro y Quien nos anima, sabiendo que somos parte de algo que va haciendo historia en cada punto, que nos interpela a un encuentro cada vez más cercano con el Señor, a un hacer juntos el camino en la fe de la mano de Jesús y de María, y a convertirnos, animados por el Espíritu Santo, en piedras vivas (1Pe 2, 5), Iglesia en salida, capaces de construir, en cada acción y en cada gesto, el Reino de Dios aquí y ahora.
Equipo de Liturgia
Comunidad Católica Latina en Bangkok

(*) En la primera lectura escuchamos la profecía de Isaías sobre el rey pagano Ciro, quien, con la ayuda de Dios, conquistará naciones, devolverá al pueblo judío a su tierra natal y restaurará la grandeza de Jerusalén. A través de sus acciones, los pueblos de todo el mundo sabrán que Dios es el Señor de todas las naciones.
Lectura del libro de Isaías 45, 1. 4-6
Tomé a Ciro de la mano derecha, para someter ante él a las naciones
A sí habla el Señor a su ungido,
a Ciro, a quien tomé de la mano derecha,
para someter ante él a las naciones
y desarmar a los reyes,
para abrir ante él las puertas de las ciudades,
de manera que no puedan cerrarse.
Por amor a Jacob, mi servidor,
y a Israel, mi elegido,
yo te llamé por tu nombre,
te di un título insigne,
sin que tú me conocieras.
Yo soy el Señor, y no hay otro,
no hay ningún Dios fuera de mí.
Yo te hice empuñar las armas,
sin que tú me conocieras,
para que se conozca,
desde el Oriente y el Occidente,
que no hay nada fuera de mí.
Yo soy el Señor, y no hay otro.
Palabra del Señor
(*) El salmo nos invita a cantar al poder y a la gloria de Dios. Al igual que en la primera lectura, se nos exhorta a proclamar a los demás que el Señor es Rey, alabándolo por encima de todo.
Salmo Responsorial 95, 1. 3-5. 7-10ac
R: Aclamen la gloria y el poder del Señor
Canten al Señor un canto nuevo,
cante al Señor toda la tierra;
anuncien su gloria entre las naciones,
y sus maravillas entre los pueblos. R
Porque el Señor es grande y muy digno de alabanza,
más temible que todos los dioses.
Los dioses de los pueblos no son más que apariencia,
pero el Señor hizo el cielo. R
Aclamen al Señor, familias de los pueblos,
aclamen la gloria y el poder del Señor;
aclamen la gloria del nombre del Señor.
Entren en sus atrios trayendo una ofrenda. R
Adoren al Señor al manifestarse su santidad:
¡Que toda la tierra tiemble ante Él!
Digan entre las naciones: «¡El Señor reina!
El Señor juzgará a los pueblos con rectitud». R
(*) San Pablo escribe a la comunidad cristiana de Tesalónica, que estaba entonces en pleno desarrollo. Les recuerda —y nos recuerda a nosotros— que somos elegidos y amados por Dios. Conocemos a Dios no solo a través de las palabras, sino también por el poder del Espíritu Santo.
Lectura de la primera carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Tesalónica 1, 1-5b
Tenemos presente la fe, el amor y la esperanza de todos ustedes
Pablo, Silvano y Timoteo saludan a la Iglesia de Tesalónica, que está unida a Dios Padre y al Señor Jesucristo. Llegue a ustedes la gracia y la paz.
Siempre damos gracias a Dios por todos ustedes, cuando los recordamos en nuestras oraciones, y sin cesar tenemos presente delante de Dios, nuestro Padre, cómo ustedes han manifestado su fe con obras, su amor con fatigas y su esperanza en nuestro Señor Jesucristo con una firme constancia.
Sabemos, hermanos amados por Dios, que ustedes han sido elegidos. Porque la Buena Noticia que les hemos anunciado llegó hasta ustedes, no solamente con palabras, sino acompañada de poder, de la acción del Espíritu Santo y de toda clase de dones.
Palabra del Señor
Aleluya Flp 2, 15-16
Ustedes brillan como rayo de luz en el mundo,
mostrando la Palabra de Dios.
(*) A continuación, vemos a Jesús eludir con destreza la trampa que le tienden aquellos que buscan desacreditarlo. Señalando la imagen del César en una moneda, les dice: «Den, pues, al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios».
✠ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 22, 15-21
Den al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios
Gloria a Ti, Señor
Los fariseos se reunieron entonces para sorprender a Jesús en alguna de sus afirmaciones. Y le enviaron a varios discípulos con unos herodianos, para decirle: «Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas con toda fidelidad el camino de Dios, sin tener en cuenta la condición de las personas, porque tú no te fijas en la categoría de nadie. Dinos qué te parece: ¿Está permitido pagar el impuesto al César o no?».
Pero Jesús, conociendo su malicia, les dijo: «Hipócritas, ¿por qué me tienden una trampa? Muéstrenme la moneda con que pagan el impuesto».
Ellos le presentaron un denario. Y él les preguntó: «¿De quién es esta figura y esta inscripción?».
Le respondieron: «Del César».
Jesús les dijo: «Den al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios».
Palabra del Señor
Gloria a Ti, Señor Jesús
En este día del Señor, los invitamos a permanecer unidos en oración por todos los misioneros, meditando la reflexión preparada por nuestros amigos de RezandoVoy, un proyecto de los Jesuitas de España: https://rezandovoy.org/oracion/4535/domingo-18-de-octubre
~ Creciendo en la Fe ~
Notas sobre las lecturas para este Domingo
Primera Lectura ~ Is 45, 1. 4-6

La primera lectura de hoy del profeta Isaías fue escrita en un clima político difícil durante el período 587–539 a.C. Esta fue una época catastrófica en la historia hebrea, tiempo en que los babilonios habían reducido el Templo y la ciudad de Jerusalén a ruinas.
Así dice el Señor…
Este discurso de apertura continúa desde el Capítulo 44, 28, que, en parte, forma una introducción al punto que el Señor está planteando ahora aquí. No se espera que su audiencia acepte fácilmente el próximo mensaje. El Señor se ha referido anteriormente a Ciro como el pastor «que cumplirá todo mi propósito». (‘Pastor’ es una imagen estándar de Oriente Medio para un rey).
… a su ungido Ciro
Ahora el Señor dirige sus palabras a Ciro, llamándolo «su ungido». La palabra hebrea ‘mashiakh’ era un título reservado para los reyes davídicos, así como para algunos profetas y sacerdotes. Se ha convertido en la palabra «Mesías». La traducción griega es «Christos», que nos ha dado la palabra Cristo.
…a quien tomó de su mano derecha…
El Señor apoyará a Ciro, rey de Persia, conocido como “el Grande” (600–530 a. C.). Fue un rey ilustrado que liberó a los judíos del cautiverio y ayudó en la reconstrucción del Templo y de la ciudad de Jerusalén. El Señor le dará todo lo que necesita para tener éxito en esta revolución en el Medio Oriente, por el bien de Israel.
Aunque no me conoces…
Está registrado que, aunque Ciro adoraba al dios babilónico Marduk, reconoció oficialmente al Señor Yahvé (véase Esdras 1, 1–5)
Evangelio ~ Mt 22, 15-21
Los fariseos han sido el blanco de las enseñanzas anteriores de Jesús. Están interesados en mantener la tregua que han alcanzado con Roma, que les permite practicar su religión libremente. Aquí buscan aliados poco probables en los herodianos para intentar atrapar a Jesús.
Los herodianos
Como su nombre lo indica, son partidarios de la dinastía de Herodes, los reyes títeres que Roma ha designado para gobernar Galilea. Son absolutamente leales a Roma.

La trampa: “¿Está permitido pagar impuestos al César o no?”
Ésta es una pregunta en la que “no hay salida”. Si Jesús dice que sí, pierde apoyo popular; si dice que no, da motivos a los fariseos para que lo arresten como revolucionario.
Los impuestos
Desde el año 6 d.C. se recaudaba un impuesto censal. Lo pagaban hombres y mujeres de entre 14 y 65 años. Pagar los impuestos era una especie de tributo a Roma.
Un denario
Esta era la moneda romana, que valía aproximadamente el salario de un día. Acumular dinero propio era un signo de soberanía sobre un pueblo y los romanos concedían gran importancia a este símbolo. En aquella época circulaban otras monedas, pero sólo con permiso romano.
«Den al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios»
Jesús desactiva el debate con esta respuesta. No hay duda de que las monedas pertenecen al César: su rostro está en ellas, pero entonces ¿qué es de Dios? Los judíos habrán estado familiarizados con frases como: ‘De Jehová es la tierra y todo lo que hay en ella, el mundo y los que en él habitan.’ (Salmo 24, 1) Con el paso de los años, los discípulos llegaron a comprender la necesidad y la razón de tratar con las autoridades civiles y con la autoridad de Dios (ver Romanos 13, 1–7 y 1 Pedro 2, 13–17). (*)
(*) fuente: https://stbeunosoutreach.wordpress.com/

Si la unidad es la condición de la misión, el amor es su esencia. La Buena Nueva que estamos enviados a anunciar al mundo no es un ideal abstracto; es el Evangelio del amor fiel de Dios, encarnado en el rostro y en la vida de Jesucristo.
La misión de los discípulos y de toda la Iglesia es la prolongación, en el Espíritu Santo, de la misión de Cristo; una misión que nace del amor, se vive en el amor y conduce al amor. Tanto es así que el mismo Señor, en su gran oración al Padre antes de la pasión, después de invocar la unidad de los discípulos, concluye de este modo: «Para que el amor con que tú me amaste esté en ellos, y yo también esté en ellos» (Jn 17,26). Los apóstoles evangelizaron impulsados por el amor de Cristo y por Cristo (cf. 2 Co 5,14). De la misma manera, a lo largo de los siglos, multitudes de cristianos, mártires, confesores, misioneros han dado la vida para dar a conocer este amor divino al mundo. Así, la misión evangelizadora de la Iglesia continúa bajo la guía del Espíritu Santo, Espíritu de amor, hasta el fin de los tiempos.
Papa León XIV
Mensaje para la 100a. Jornada Mundial de las Misiones
(2026)



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