«El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz» Las lecturas de esta tercera semana del Tiempo Ordinario prometen esperanza, alegría y luz a quienes viven en la oscuridad.El profeta Isaías reflexiona sobre cómo el Señor trajo esperanza y unidad a lugares de profundo y persistente conflicto. La alegría que su amor trae es…

Lecturas del Domingo III del Tiempo durante el Año (Ciclo ‘A’, 2026) ~ 7o. Domingo de la Palabra de Dios

«El pueblo que caminaba
en tinieblas vio una gran luz»


Las lecturas de esta tercera semana del Tiempo Ordinario prometen esperanza, alegría y luz a quienes viven en la oscuridad.
El profeta Isaías reflexiona sobre cómo el Señor trajo esperanza y unidad a lugares de profundo y persistente conflicto. La alegría que su amor trae es abundante y contagiosa. (Primera Lectura)
Los temas de la luz y la salvación sustentan el Salmo. Nos asegura que si permanecemos firmemente fijados en el Señor, no tenemos nada que temer.
Pablo (Segunda Lectura) repite este mensaje a la comunidad de Corinto. Los insta a abordar las jerarquías y camarillas divisorias que han surgido y les recuerda que Dios invita a cada persona a unirse en su amor.|
En el Evangelio, Mateo relata el comienzo del ministerio de Jesús y el nombramiento de sus primeros discípulos. Somos testigos de la simplicidad de sus métodos: nos encuentra donde estamos, nos ve y nos valora por quienes realmente somos, y nos invita a abandonar viejos hábitos y costumbres que nos agobian para que podamos seguirlo verdaderamente.
Al comenzar este nuevo año, pedimos la gracia y la guía de Dios para celebrar y reconciliar nuestras diferencias y así compartir su abundante amor. (*)

Lectura del libro de Isaías 8, 23b–9, 3
En el distrito de los paganos, el pueblo ha visto una gran luz

En un primer tiempo, el Señor humilló al país de Zabulón y al país de Neftalí, pero en el futuro llenará de gloria la ruta del mar, el otro lado del Jordán, el distrito de los paganos. El pueblo que caminaba en las tinieblas ha visto una gran luz; sobre los que habitaban en el país de la oscuridad ha brillado una luz. Tú has multiplicado la alegría, has acrecentado el gozo; ellos se regocijan en tu presencia, como se goza en la cosecha, como cuando reina la alegría por el reparto del botín. Porque el yugo que pesaba sobre él, la barra sobre su espalda y el palo de su carcelero, todo eso lo has destrozado como en el día de Madián.

Palabra del Señor

Salmo Responsorial 26, 1. 4. 13-14
R: El Señor es mi luz y mi salvación

El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es el baluarte de mi vida,
¿ante quién temblaré? R

Una sola cosa he pedido al Señor,
y esto es lo que quiero:
vivir en la Casa del Señor todos los días de mi vida,
para gozar de la dulzura del Señor
y contemplar su Templo. R

Yo creo que contemplaré la bondad del Señor
en la tierra de los vivientes.
Espera en el Señor y sé fuerte;
ten valor y espera en el Señor. R

Lectura de la primera carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto 1, 10-14. 16-17
Que no haya divisiones entre ustedes

Hermanos:
En el nombre de nuestro Señor Jesucristo, yo los exhorto a que se pongan de acuerdo: que no haya divisiones entre ustedes y vivan en perfecta armonía, teniendo la misma manera de pensar y de sentir. Porque los de la familia de Cloe me han contado que hay discordias entre ustedes. Me refiero a que cada uno afirma: «Yo soy de Pablo, yo de Apolo, yo de Cefas, yo de Cristo».
¿Acaso Cristo está dividido? ¿O es que Pablo fue crucificado por ustedes? ¿O será que ustedes fueron bautizados en el nombre de Pablo? Felizmente yo no he bautizado a ninguno de ustedes, excepto a Crispo y a Gayo. Sí, también he bautizado a la familia de Estéfanas, pero no recuerdo haber bautizado a nadie más. Porque Cristo no me envió a bautizar, sino a anunciar la Buena Noticia, y esto sin recurrir a la elocuencia humana, para que la cruz de Cristo no pierda su eficacia.

Palabra del Señor

Aleluya Cf. Mt 4, 23
Jesús proclamaba la Buena Noticia del Reino
y sanaba todas las dolencias de la gente.

✠ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 4, 12-23
Se retiró a Galilea para que se cumpliera el anuncio de Isaías

Gloria a Ti, Señor

Cuando Jesús se enteró de que Juan había sido arrestado, se retiró a Galilea. Y, dejando Nazaret, se estableció en Cafarnaún, a orillas del lago, en los confines de Zabulón y Neftalí, para que se cumpliera lo que había sido anunciado por el profeta Isaías:
«¡Tierra de Zabulón, tierra de Neftalí, camino
del mar, país de la Transjordania, Galilea
de las naciones! El pueblo que se hallaba
en tinieblas vio una gran luz; sobre los
que vivían en las oscuras regiones de la
muerte, se levantó una luz».
A partir de ese momento, Jesús comenzó a proclamar:
«Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca».
Mientras caminaba a orillas del mar de Galilea, Jesús vio a dos hermanos: a Simón, llamado Pedro, y a su hermano Andrés, que echaban las redes al mar porque eran pescadores. Entonces les dijo: «Síganme, y yo los haré pescadores de hombres».
Inmediatamente, ellos dejaron las redes y lo siguieron.
Continuando su camino, vio a otros dos hermanos: a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan,
que estaban en la barca con Zebedeo, su padre, arreglando las redes; y Jesús los llamó. Inmediatamente, ellos dejaron la barca y a su padre, y lo siguieron. Jesús recorría toda la Galilea, enseñando en sus sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias de la gente.

Palabra del Señor

Gloria a Ti, Señor Jesús

Permanecemos en el Señor unidos en oración y, como cada semana, te invitamos a meditar juntos la reflexión preparada por nuestros amigos de RezandoVoy.org, un proyecto de los Jesuitas de España: https://rezandovoy.org/reproductor/2026-01-25

~Creciendo en la Fe ~
Domingo de la Palabra de Dios

En 2019, el Papa Francisco designó este domingo III del tiempo ordinario como el Domingo de la palabra de Dios. Su objetivo es ayudarnos a «apreciar la riquezas inagotables contenidas en ese diálogo constante entre el Señor y su pueblo’ y ‘experimentar de nuevo cómo el Señor resucitado nos abre el tesoro de su palabra y nos permite proclamar sus riquezas insondables”.

Notas sobre las lecturas de este Domingo

Segunda Lectura ~ 1Cor 1, 10-13

Nuestra lectura de 1ra. de Corintios comenzó la semana pasada y continúa hasta el octavo domingo de Tiempo Ordinario. Pablo nos da un cuadro vívido de Corinto como una bulliciosa ciudad del primer siglo, que tiene paralelos con muchas de las grandes y modernas ciudades de hoy.
Este era un rico centro industrial de construcción naval, cuya población cosmopolita procedía de todas partes del imperio Romano. Era famosa por su arquitectura y las artes, y siendo también un destacado centro para el deporte, donde se desarrollaban, cada dos años, los juegos ístmicos. Los cristianos eran una muy pequeños minoría aquí, numerada en decenas en lugar de cientos, aunque hay evidencia de una falta de unidad entre ellos.

  • Chloe, de quien se sabe poco, era probablemente una mujer de algún rango social: puede sea que la gente se reunía en su casa para adorar. Los miembros de su hogar viajaron a Éfeso, donde Pablo residía en ese momento, para informarle de las «diferencias» entre los nuevos cristianos; de ahí su carta a la comunidad corinta, que parece haberse dividido en cuatro facciones:
    • los de Apolo: un judío alejandrino y seguidor de Juan el Bautista, que predicaba una vez que Pablo hubo salido de Corinto. Era conocido por ser un excelente orador; había sido bautizado por Priscila y Aquila (Hechos 18, 24–26); y estaba con Pablo en Éfeso al momento del escrito de esta carta,
    • los de Cefas: la forma aramea del nombre latino Pedro. Él, parecía abogar por un cristianismo tradicionalmente judío que guardara la ley, como lo indica Pablo en Gálatas 2, 11–14,
    • aquellos para Cristo: este pudo haber sido un grupo de místicos que se conectaron directamente con Cristo sin recurrir a los apóstoles,
    • los de Pablo. Mediante una serie de preguntas (a las que espera una respuesta negativa), Pablo les recuerda que una unidad de ‘creencia y práctica’ no proviene de un líder determinado, sino desde su bautismo en el nombre de Jesús que los conecta a todos con su muerte y Resurrección. Pablo no tiene necesidad de gran oratoria (1 Cor 2, 1-5); habla claramente anunciando la Buena Noticia, para no desmerecer el sacrificio de Jesús en la cruz.

Evangelio ~ Mt 4, 12-23

Sígueme

Este episodio en el Evangelio de Mateo ocurre justo después de las tentaciones de Jesús en el desierto. Marca el comienzo de su ministerio público.

Jesús se establece en Cafarnaúm
Cafarnaúm era una ciudad próspera, predominantemente judía, a orillas del la orilla occidental del Mar de Galilea. Era más grande que Nazaret. Los teólogos ofrecen diferentes razones por las que Jesús dejó su propio pueblo de Nazaret a favor de Cafernaúm: puede haber querido llegar a un mayor audiencia, o sintió que era un lugar más seguro para comenzar su ministerio. Mateo usa el verbo griego que significa ‘moverse como resultado de un peligro inminente’ para indicar que Jesús se muda aquí. Juan el Bautista acaba de ser enviado a prisión.


Tierra de Zabulón y Neftalí
Esta es la tierra de las dos primeras tribus de Israel en ser conquistada por los asirios 700 años antes. Esta referencia le permite a Mateo introducir su cita de Isaías 9, 2 (ver la Primera Lectura de hoy).


Se cumple la profecía de Isaías
A lo largo de su Evangelio, Mateo se esfuerza por mostrar que el ministerio de Jesús está en línea con el propósito de Dios como se declara en el Antiguo Testamento. Allí hay no menos de catorce instancias donde muestra cómo lo que le sucede a Jesús es cumplir una profecía del Antiguo Testamento.


El Reino de los Cielos
Esta es una frase específicamente de Mateo. La palabra ‘Reino’ no se refiere a un área geográfica sino al ejercicio de un poder particular. Está sinónimo de la palabra ‘reinado’.


Jesús llama a cuatro pescadores
Jesús llama a las personas donde están, tal como son. En este caso, los que él elige están en el trabajo; no tienen educación formal; no les da ninguna indicación de lo que tendrán que hacer. Ser pescador en la época de Jesús no era fácil. Su clasificación social era baja. No eran autónomos sino que trabajaban para patrones o para recolectores de peajes que ejercían control sobre las cuotas de pesca y las licencias. Seguir a Jesús significaba romper con sus amos y sus gobernantes romanos a favor del Reino de Dios.


Pescadores de hombres
Toda la sociedad alrededor del Mar de Galilea giraba en torno a la pesca y barcos; la gente estaba muy familiarizada con las metáforas relacionadas con la pesca. La pesca en este caso se hace con redes, en lugar de con línea, anzuelo y carnada.

fuente: https://stbeunosoutreach.wordpress.com

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.