¡Feliz Navidad, queridos amiguitos de la Comunidad!
Aquí estamos, felices de encontrarnos nuevamente con todos ustedes para que, juntos, continuemos caminando en la fe recorriendo la vida nuestro amigo, Jesús, tomados de su mano.
Durante el tiempo de Navidad nuestro corazón rebosa de alegría porque es cuando recordamos y revivimos el nacimiento de Jesús en Belén: Él es el mayor y mejor regalo que podemos recibir.
Un par de semanas después, vuelve el gozo con la llegada de los Reyes Magos. Y esto no es solo por saber que, seguramente, tendremos regalos junto a nuestros zapatos al despertar al día siguiente. Es mucho, mucho más. La Epifanía del Señor, ese es el nombre oficial que le da la Iglesia a este día, pero que también conocemos como el día de Reyes y que hoy celebramos, es lo que llamamos una solemnidad, o sea, que es un día súper, súper importante. Antes de comenzar la dinámica de hoy, veremos primero que significa esta palabra que suena un poco extraña… Epifanía, queridos amiguitos, significa manifestación, algo o «alguien» que se muestra, que se deja ver. Comencemos, entonces, con la dinámica de hoy.
Empezamos, como cada semana, pidiendo al Espíritu Santo que venga a nosotros, que nos de su luz para así poder adentrarnos profundamente y con mucho amor en la Palabra de Dios.
En la bella ilustración de hoy, vemos algunas personas que conocemos, ¿verdad? La miramos atentamente y tratamos nombrar a quienes se encuentran en ella.
Dijimos que Epifanía significa manifestación, ¿qué querrá decir que el pequeño Jesús se manifestó a los Magos? ¿Quiénes eran estos misteriosos señores? A los tres Magos – Melchor, Gaspar y Baltasar – se los ve muy alegres muy felices mirando al Niño Jesús, ¿por qué será?
Nos tomamos unos minutos, y pasamos a leer el Evangelio que nos contará la historia de los tres Reyes Magos.

Adorar es descubrir que para rezar basta con decir: «¡Señor mío y Dios mío!» (Jn 20,28), y dejarnos llenar de su ternura.
Adorar es encontrarse con Jesús sin la lista de peticiones, pero con la única solicitud de estar con Él. Es descubrir que la alegría y la paz crecen con la alabanza y la acción de gracias. Cuando adoramos, permitimos que Jesús nos sane y nos cambie.Papa Francisco,
Solemnidad de la Epifanía, 6 de enero 2020
Llenos de la ternura de Jesús, leemos el Evangelio despacito, quizás un par de veces, saboreando cada frase:
Evangelio ~ Mt 2, 1-12
Cuando Jesús nació en Belén, unos magos de oriente llegaron a la capital, Jerusalén, y preguntaban: «¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella, y nos ha guiado hasta aquí».
Ellos se referían a Jesús, claro, pero a Herodes, que era el rey de entonces, le molestó mucho que pudiera haber otro rey. Pero, para que no se le notase el enfado, les dijo a los magos que siguieran adelante, y si se enteraban de algo, que le avisaran, para ir él también a ver a ese rey de los judíos. La verdad es que Herodes solo quería saberlo para acabar con él.
Los magos siguieron su camino, y la estrella les llevó hasta Belén. Allí, en un establo, encontraron a María y José, y al niño en un pesebre. Inmediatamente se dieron cuenta de que ese niño era especial, se pusieron de rodillas y le ofrecieron lo que traían, que eran los regalos que se hacen a los reyes: oro, incienso y mirra.
Después se echaron a dormir. Dios, en sueños, les dijo que ni se les ocurriera volver a donde Herodes, así que ellos se marcharon por otro camino a su casa.
Miremos estas preguntas y tratamos de contestarlas:
- ¿De dónde venían los Magos y hacia dónde se dirigieron?
- ¿A qué rey buscaban y cómo lo hallaron?
- ¿Qué les parece que sintieron los Magos cuando llegaron al lugar donde los guió la estrella?
- ¿Les habrá resultado extraño ver a un rey en un establo y mas aún a un bebé?
- ¿Por qué creen que lo adoraron? (Podemos leer también las palabras del Santo Padre Francisco debajo de la ilustración)
- ¿Qué le trajeron los Magos al Niño Jesús?
- ¿Cómo volvieron a casa? ¿Por qué?
Leemos una vez mas el Evangelio, completamos y coloreamos el dibujo:

fuente: El Rincón de las Melli http://elrincondelasmelli.blogspot.com/search/label/LITURGIA%3A%20CICLO%20B%20%28Navidad%29
El mejor regalo
Dame un corazón bueno
Con el que pueda amar como tú.
Hazme mirar con cariño,
como te miraron los magos a ti.
Ayúdame a ser humilde,
a ser servicial y amable.
¡Este es el mejor regalo que puedo esperar!
fuente: RezandoVoy.org
Chicos, les compartimos la canción Traigo mi Regalo en RezandoVoy.org, para cantar y orar juntos en familia: https://rezandovoy.org/reproductor/infantil/2021-01-03
Vamos a dar gracias al Padre Celestial, por estos momentos de oración, y nos quedamos como los Magos, adorando al pequeño Jesús, mientras lo miramos con ternura, a Él, el Amor que se hizo carne para nuestra salvación. Como aquellos Magos guiados por la estrella, le ofrecemos nuestras manos y el corazón para que estén siempre abiertos para ayudar. Y, como ellos, le regalamos todo lo que somos para que la paz del Niño Dios nos convierta en regalos para nuestras familias y para todos nuestros hermanos.
¡Que pasen una feliz y bendecida semana, chicos, caminando, como siempre, de la mano de Jesús y bajo el manto de amor de María!




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